HomeSociedadSon argentinos, se conocieron surfeando en EE.UU. y fundaron una startup que...

Son argentinos, se conocieron surfeando en EE.UU. y fundaron una startup que facturó US$ 500.000

San Francisco, meca de startups y tierra de oportunidades. Con la misma pasión por el deporte, el mar y el cuidado de la naturaleza, dos almas emprendedoras se cruzaron en Ocean Beach. El match perfecto de habilidades empresariales para moldear un proyecto innovador.

Ignacio Viau (34) y Tomás Bisi (32) son argentinos y se conocieron surfeando olas en Estados Unidos. Fue en el 2017. Entre eventos, cumpleaños en común y tablas se hicieron amigos y después, socios.

Unos meses antes de la pandemia y con la idea de ayudar a llevar un estilo de vida saludable, fundaron Hokali, un marketplace para reservar clases de deportes con empresas locales y entrenadores expertos.

En enero de 2020 lanzaron la plataforma online de prueba y al poco tiempo ya tenían más de 50 clases reservadas. Al día de hoy ya han conectado más de 2.000 clases de su primera actividad, el surf.

El emprendimiento, cuyo nombre se inspira en palabras hawaianas, permite conectar a los alumnos con escuelas e instructores en San Francisco, Los Ángeles, San Diego, Jacksonville y, más recientemente, Hawaii.

En los próximos meses, planean expandirse a otras regiones y deportes. Además, los estudiantes tienen la posibilidad de elegir en qué playa tomar la clase y el tipo de instructor de surf que necesitan.

Surfers y emprendedores. Ignacio Viau (34) Y Tomás Bisi (32), fundadores de Hokali.

“Para nuestros amigos y familiares era difícil agendar una clase porque la información estaba desorganizada y distribuida en muchas páginas web. Detectamos esa necesidad y nos dimos cuenta de que había una oportunidad para innovar”, señala Ignacio, en diálogo con Clarín.

Sin inversiones, se lanzaron al “elige tu propia aventura” con sus ahorros. Empezaron el sueño con 4.000 dólares para sacar el seguro, crear las sociedades y el marketing en abril del 2020. “El primer año fue crecimiento a pulmón. El Covid fue un susto, pero no nos detuvo”, afirman potenciados.

A la fecha, alcanzaron una facturación bruta de medio millón de dólares. Hoy, están en la búsqueda de una inversión semilla de 750.000 dólares para poder abrir operaciones en otros países y expandir la plataforma hacia otros deportes acuáticos y terrestres, como kitesurf, windsurf, tenis y golf.

Ignacio Viau (34) Y Tomás Bisi (32), fundadores de Hokali

“Así como uno recurre a Uber o Lyft para que lo trasladen, queremos que Hokali se convierta en la plataforma de referencia a la hora de reservar clases de deporte. Hoy, nos estamos enfocados en el surf, pero nos vamos a expandir a otros, como el esquí o el snowboard”, auguran los emprendedores.

El relato de sus propios andares

Hokali es la evolución de sus experiencias anteriores. Tomás era entrenador de vela de alto rendimiento. Ignacio, instructor de kitesurf y de surf. Saben que los contratiempos siempre están a la orden del día para remar contra la corriente. Ya resulta anecdótico el hecho de que el coach no se haya presentado en la primera clase que conectaron.

Ignacio siempre mantuvo el surf como parte de su estilo de vida. Nació en Mar del Plata y vive en San Francisco desde el 2016. “Fui por un año sabático a mejorar mi inglés y captar clientes para el estudio jurídico que fundé en Buenos Aires, pero en el viaje terminé de entender que mi pasión era emprender y no ejercer la abogacía“.

De tener un estudio jurídico boutique en Buenos Aires y un emprendimiento gastronómico en San Francisco, California, pasó a trabajar durante dos años en una empresa de tecnología, Webee, en Silicon Valley. “Quiero recorrer el mundo para seguir buscando y conociendo lugares cerca del mar”, sentencia.

Ignacio Viau (34) Y Tomás Bisi (32), fundadores de Hokali

Tomás, su socio, nació en San Isidro. Terminó la carrera de productor musical en Argentina y, en 2016, se fue a estudiar ingeniería en informática a San Francisco con la idea de hacer un switch de su profesión. Fue coach de alto rendimiento en náutica durante casi una década y trabajó en SmartRecruiters como jefe de producto.

La ayuda a las ONG

El surf fluye con la energía de las olas, es un deporte que no conoce límites. Y los emprendedores cuentan que por cada reserva hecha a través de su plataforma, Hokali dona dinero a organizaciones sin fines de lucro que tienen como objetivo preservar el océano y todo su ecosistema.

“Nuestra filosofía es que más gente surfeando garantiza mayor conexión con la naturaleza y vida saludable”, cuentan. A través de la ONG Sea-Trees donaron algas marinas y colaboran con el programa Surf Therapy de la ONG de San Diego Groundswell que ayuda a mujeres que sufrieron maltrato físico. “Funciona como una especie de terapia a través del surf“, comentan.

En los próximos meses, Hokali se pondrá como meta financiar 10 becas para niños de bajos recursos de Mar del Plata y Mozambique, para que participen del programa “Mar y Playa” de la ONG Scholas Ocurrentes.

Surf. Parte del dinero que recaudan conectando clases se destina al apoyo a ONG’s.

Además, el emprendimiento organiza “beach cleanings” una vez al mes, en las que invitan a estudiantes a colaborar con la limpieza de las playas y, a modo de agradecimiento, les dan una clase grupal gratuita de surf. 

Ignacio y Tomás salen a buscar la ola cada día. “Si tenés un sueño y realmente querés hacerlo realidad, empuja y buscalo. Algunas puertas siempre se cierran, pero una se va a abrir”, impulsan a los otros.

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA

NOTICIAS RELACIONADAS

Mas noticias